Denunciar una negligencia en el parto
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Denunciar una negligencia en el parto: ¿sabes cuáles son las más comunes?

Cómo denunciar negligencias en partos

Denunciar una negligencia en el parto: ¿sabes cuáles son las más comunes?

Aunque un nacimiento ya no implica un alto riesgo para la madre y la criatura, puede que alguna vez necesites denunciar una negligencia en el parto. Un tipo de negligencia médica que se reparte a partes iguales entre las que afectan al desarrollo futuro del recién nacido y las que dejan algún tipo de lesión o secuela en la mujer.

A continuación, haremos un recuento de las diferentes situaciones que pueden producirse durante un parto y las posibles secuelas, para que puedas valorar si las molestias que sufren la madre o el neonato se deben a un imprevisto o bien podrían haberse evitado de algún modo.

Negligencias en partos con consecuencias para la madre

Distocia de hombros:

En ocasiones, durante el parto, los hombros del bebé no pasan bien por el canal de la vagina y quedan atrapados. Una mala decisión en tiempo y forma de las medidas que se toman en dicha situación no solo puede poner en peligro la seguridad del neonato, sino que además puede producir secuelas para la madre en forma de desgarros o lesiones en estructuras anatómicas colindantes.

Episiotomía:

A veces, para facilitar la expulsión del bebé, es necesario realizar una incisión en el perineo partiendo de la vulva hacia el ano, con el fin reducir las posibilidades de un desgarro de los tejidos durante el parto. Pero si esta maniobra se realiza con una deficiente angulación puede suponer una negligencia médica que provoque secuelas en forma de lesión del esfínter anal interno y/o externo que puede acarrear una incontinencia de gases y heces.

Desgarros vaginales:

Aunque es una de las secuelas inherentes a cualquier parto, en ocasiones se pueden deber al uso incorrecto de los fórceps o ventosa obstétrica, normalmente por la impericia en su manejo por parte del obstetra o también por su uso a destiempo, por ejemplo, cuando el feto no ha alcanzado el III o IV plano de Hogde.

Maniobra de Kriteller:

Es una maniobra mediante la cual se presiona de modo enérgico con ambos puños o con el antebrazo sobre el fondo del útero. No está autorizada por la SEGO en España, salvo en aquellos casos en los que la cabeza del feto se encuentra ya encajada. Si se realiza antes puede provocar daños a la madre en forma de desgarros y lesiones.

Rotura uterina:

Cuando una mujer ha dado a luz previamente mediante cesárea, supone la existencia de una cicatriz en el útero, es decir, de una zona más frágil que puede llegar a romperse en un nuevo parto. Para evitar esta situación es preciso valorar la historia clínica de la madre y, en caso de que exista un riesgo considerable, finalizar el parto mediante cesárea, ya que, en caso de producirse una rotura uterina en un parto por vía vaginal, pueden acaecer severas secuelas tanto en la madre como en el neonato, entre las que pueden destacarse peritonitis, daños a órganos vecinos, esterilidad, etc.

Negligencias en partos con consecuencias para el bebé

Distocia de hombros:

Igual que para la madre, las maniobras empleadas cuando el bebé queda atorado en el canal del parto pueden tener consecuencias graves en el posterior desarrollo óseo y motor del niño, llegando incluso a implicar paraplejias y otras gravísimas dolencias.

Parálisis braquial obstétrica:

La parálisis braquial obstétrica es la pérdida de movilidad o sensibilidad en el miembro superior (brazo, antebrazo o mano) del recién nacido, causada por la lesión de los nervios del plexo braquial, que salen de la médula espinal. Este plexo braquial es una red nerviosa que se localiza en la base del cuello y que es responsable de la función motora y sensitiva del miembro superior.

Sufrimiento fetal:

Se considera que existe sufrimiento fetal cuando el oxígeno no llega al bebé a través del cordón umbilical, haciendo que la sangre deje de fluir de manera óptima, de modo que el intercambio de oxígeno no es el correcto. El movimiento del bebé puede hacer cambiar la disposición del cordón, comprometiendo gravemente tanto su salud como la de la madre. Las consecuencias del sufrimiento fetal dependerán del tiempo y el grado de gravedad de la privación de oxígeno, produciendo secuelas como lesiones cerebrales de diferente grado. Si la falta de oxígeno se exacerba, y además se alarga en el tiempo, la afección será intratable. En estos graves casos, se da la muerte del bebé tras haber nacido o en el propio útero.

Una vez analizados los casos más comunes, si reconoces alguna de estas circunstancias, lo mejor que puedes hacer es consultar con un abogado especialista para denunciar una negligencia en el parto. En Feliu & Sánchez Advocats, nuestro despacho de abogados en Barcelona, contamos con mucha experiencia en términos de negligencias, así como con el apoyo de peritos médicos especialistas que nos ayudarán a dirimir si las secuelas que padecen la madre o el niño pudieron haberse evitado. De ese modo podrán asesorarte sobre la conveniencia de denunciar por negligencia en el parto. Llámanos y te atenderemos.



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