Denunciar negligencia médica en feto: errores en el embarazo
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En ocasiones es necesario denunciar negligencia médica en feto porque no se diagnosticaron problemas genéticos o enfermedades a tiempo

Denunciar negligencia médica en feto: errores en el embarazo

Los controles periódicos que se realiza una mujer embarazada permiten monitorizar el desarrollo del bebé, aunque en ocasiones es necesario denunciar negligencia médica en feto porque no se diagnosticaron problemas genéticos o enfermedades que podrían ser advertidas o tratadas a tiempo. La ilusión del nacimiento puede verse truncada al comprobar que el bebé tiene una afección irreversible atribuible a un error médico durante el embarazo. Nos referimos, sobre todo, a equivocaciones en la interpretación de las pruebas para detectar malformaciones congénitas, pero también a dificultades durante el parto que podrían haberse evitado con un correcto seguimiento del peso, posición y bienestar intrauterino.

Pruebas durante el embarazo

Las analíticas de sangre de la madre a lo largo del embarazo permiten determinar si hay anticuerpos frente a diversos virus, así como realizar un control enzimático, de colesterol y glucosa para evaluar su salud y la del feto. Por ejemplo, para prevenir el hipertiroidismo congénito, se miden los niveles de yodo en el organismo materno y para determinar si existe algún riesgo de anomalía cromosómica, se analizan las enzimas del feto presentes en la sangre de la madre.

Los obstetras recomiendan 5 ecografías para hacer seguimiento a la evolución del feto. La de la semana 12 de gestación es especialmente importante porque se mide el pliegue nucal y se calcula la cantidad de líquido acumulado en esta parte del cuerpo. Si los valores son muy altos, es un indicio de posibles anomalías cromosómicas relacionadas con el Síndrome de Down. Los padres están en su derecho de conocer los resultados y de ser informados sobre la necesidad de realizar pruebas más detalladas para tomar decisiones sobre la continuación del embarazo. La ecografía morfológica a los 4 meses y medio de gestación es fundamental para descartar cualquier malformación leve o grave. Si el resultado indica posibles complicaciones, la madre debe realizarse nueva ecografía y, en algunos casos, exámenes invasivos pero reveladores, como la amniocentesis o la funiculocentesis.

A los 8 meses y medio se realiza la quinta ecografía que servirá para ver el tamaño y la postura del feto. Si hay sospechas de placenta previa, el médico debe hacer una ecografía transvaginal para medir la longitud del cuello uterino o la posición de la placenta y así evitar posibles complicaciones durante el parto. En esta recta final del embarazo se analiza el exceso o déficit de líquido amniótico, el crecimiento intrauterino, la posición del cordón umbilical o alguna patología de aparición tardía. La monitorización del pulso cardiaco, conocida popularmente como “las correas” es la última comprobación del funcionamiento placentario y de la oxigenación fetal en las semanas previas al parto. Cualquier alerta de sufrimiento fetal obliga al equipo médico a tomar decisiones rápidas como inducir el parto.

Errores médicos que se evidencian durante el parto

Durante la labor de parto pueden presentarse situaciones que requieran la intervención rápida del obstetra, pero también hay problemas que pudieron preverse durante el embarazo y no se tomaron decisiones correctas a tiempo. Como ya comentábamos, la falta de oxígeno en las últimas semanas de embarazo obliga a la inducción del parto. Por otra parte, si el tamaño y peso del feto pueden anticipar una distocia de hombros durante el parto también es necesario acordar una cesárea. Otra situación que enciende las alarmas es la detección de meconio en el líquido amniótico. Para evitar sufrimiento fetal por aspiración de meconio el obstetra debe determinar cuál es la vía más adecuada para la extracción del feto sin perder tiempo valioso.

Como puedes ver, los controles durante el embarazo son determinantes para garantizar la salud de la gestante y del feto y también para advertir posibles situaciones anómalas durante el parto. Si la madre no ha sido informada a tiempo de las complicaciones o si el médico ha pasado por alto algunas señales de riesgo, es probable que nos enfrentemos ante un caso de negligencia médica en el feto para la cual necesitaremos todo el apoyo de un equipo de abogados especialistas en el tema. Desde Feliu & Sánchez Advocats ponemos a tu disposición nuestra experiencia en estos casos para orientarte sobre los pasos que debes dar y la manera más efectiva de interponer una reclamación por negligencia médica durante el embarazo.



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